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Latinoamerica

Venezuela padece aún las secuelas del peor apagón de su historia

Fuente: AFP
Venezuela padece aún las secuelas del peor apagón de su historia

13 mar 2019.- Una parte de Venezuela padece aún por la falta de agua, aunque ya se ha restablecido la electricidad en la mayor parte del país interrumpida hace seis días por el peor apagón de su historia.

La mayor parte de Caracas han recuperado la electricidad, pero estados como Mérida, Táchira, Trujillo, Zulia y Apure, en el oeste del país, tienen algunas zonas sin energía.

Sin embargo, el problema mayor ahora es el agua. Largas filas se forman en torno a camiones cisterna dispuestos por el gobierno y alcaldías opositoras para su distribución, incluso en Caracas, donde el bombeo aún no se estabiliza.

“Sin agua, sin luz, sin medicinas, sin dinero en efectivo ni transporte. Esto ha sido tremendo”, declaró a la AFP, Victoria Milano, de 40 años. Aunque en su casa ya tenía electricidad, teme que se vuelva a cortar.

La emergencia, que alcanzó a Caracas y 22 de los 23 estados de este país de 30 millones de habitantes, comenzó la tarde del  jueves 7 de marzo, y no fue hasta el pasado martes cuando el presidente Nicolás Maduro aseguró que la luz estaba restablecida en “casi en todo” el territorio.

Maduro cantó “victoria” en la “guerra eléctrica”, insistiendo en sus acusaciones a Washington de perpetrar “ataques cibernéticos” y “electromagnéticos” contra la hidroeléctrica El Guri (en el estado sureño de Bolívar), que abastece al 80% de la población del país.

La oposición, liderada por el jefe parlamentario, Juan Guaidó, sostiene que el colapso es el resultado de la “negligencia” y una “corrupción” que alcanzó 1.500 millones de dólares hasta 2016.

“El desespero y la oscuridad lo provocan la dictadura”, aseguró el martes en una protesta el opositor, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 países.

La Fiscalía, de línea oficialista, abrió una investigación penal por “sabotaje” contra Guaidó, quien, no obstante, dijo que nada lo detendrá hasta lograr sacar a Maduro del poder para tener “elecciones libres”.

Por otra parte, los hospitales vivieron situaciones dramáticas. Según Guaidó, murieron una veintena de personas, mientras la ONG Codevida denuncia que fallecieron 15 enfermos renales por falta de diálisis. Mientras el gobierno niega que haya víctimas fatales.

El país se encuentra a media marcha. El gobierno extendió hasta este miércoles la suspensión de la jornada laboral y estudiantil. Muchos negocios y los bancos siguen cerrados y el transporte público, ya de por sí deficitario, es muy escaso.

“Salvé unas salchichas que tenía en la nevera. Las piqué y se las eché a unas lentejas. Del sábado para acá fue una sola comida por día. En las noches, un posillo de avena y ya. Hoy no tenemos nada”, dijo Elena Espinoza, de 38 años, residente en Maracaibo.

En esa ciudad, capital del petrolero estado de Zulia (noroeste venezolano), se registraron saqueos en decenas de negocios. “De las panaderías se trajeron de todo, robaron sacos de harina y hasta los moldes para hacer los panes”, contó Espinoza.

Un reporte de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción del Zulia relata: “Desde el pasado 11 de marzo la región zuliana se vio afectada, no solo por el apagón, sino por la exacerbación de la colectividad, quienes guiados por grupos violentos armados se dieron la tarea de realizar saqueos en toda la región”.

Según señala la Federación son 22 supermercados los que han sido saqueados. También, 30 panaderías y más de diez centros comerciales. Maracaibo es una ciudad con dos millones de habitantes. Zulia, el estado más poblado de Venezuela. 

A su vez, el apagón provocó largas filas en las estaciones de servicio, ante el temor de que falte el combustible, y se interrumpieron las telecomunicaciones.

Maduro pidió el apoyo de la ONU y de sus aliados Rusia, China, Irán y Cuba para investigar el “ciberataque”, en tanto que Guaidó decretó el estado de “alarma nacional” por 30 días, para pedir ayuda internacional en la superación de la crisis.

El gobierno creó una comisión para buscar a los responsables y dijo tener “pruebas de que el sabotaje fue ordenado por el Pentágono y el Comando Sur, y dirigido desde Houston y Chicago”.

Uno de los más firmes apoyos de Guaidó en Europa, España, ofreció ayuda para recuperar un sistema eléctrico “muy deteriorado”.

Ante la probabilidad de nuevos incidentes, Maduro anunció la venta, a precios subsidiados, de 50.000 tanques de almacenamiento de agua, y llamó a la población a tener equipos de emergencia con velas, radios y linternas.